Internet, marketing y comunicación


lunes, 18 de octubre de 2010

El cambio del logo de GAP


Pero vamos a ver ¿qué demonios ha hecho GAP con su logo?. Lo ha cambiado (no mucho) y ya está ¿dónde está el problema?
Bueno, mi sensación es que el problema está en que nos estamos creyendo demasiado (y demasiados) esto del poder del consumidor. Vamos, que el caso GAP es un auténtico paradigma de todo lo que está pasando en este mundo cambiante, una reproducción a escala del mundo en el que nos movemos.
Vamos a recapitular: Gap cambia su logo tal y como lo veis en la imagen de arriba. Poco, vale, pero incluso dan una explicación: que quieren ser respetuosos con la histórica caja azul, pero que quieren que ésta dé un paso adelante. Explicar públicamente el cambio de un logo es ya mucho más de lo que uno espera que haga una marca.
El problema viene cuando la gente empieza a decir que no le gusta y en Gap Inc. empiezan a ponerse nerviosos; entonces biene el "trainee" más avispado de la compañía, probablemente un chavalín con ojos semiachinados, probablemente con rizos pelirrojos y cara pecosa, que dice que hoy en día lo que "lo peta" es el crowdsourcing, así que los directivos, abrumados, agobiados y sobrepasados (no por esto en concreto, sino más bien por que no acaban de entender lo que está pasando) van y le hacen caso y se monta la de Salomón, porque Gap hace un "concurso" para que el que quiera participe en la creación del nuevo logo. Y ya tenemos un colectivo (el de los diseñadores gráficos) que ve amenazado su modo de vida y que decide poner el grito en el cielo. Mucho ruido, demasiado, así que los mercados reaccionan como saben, esto es, tocando las narices y haciendo que la acción de Gap baje.
Genial, ya tenemos un caso completo para nuestras presentaciones acerca de los social media y de la importancia de Internet y de que las marcas lo que tiene que hacer es conversar con su público. Fijaos qué caso tan completo:
En primer lugar, la gente protesta acerca de lo que no le gusta (renovamos el ya trasnochado "Dell Hell"). La revolución lo es para todos los sectores, no sólo la música y los videojuegos, tambien llega a los diseñadores gráficos. Y en tercer lugar, el poder del consumidor es capaz de mover la propia bolsa o, dicho de otra forma, el consumidor puede llegar a decidir el valor de una compañía.
Y ahora pensemos ¿Qué habría pasado si Gap no hubiese hecho ni caso de las críticas? ¿lo quieren saber? NADA, no habría pasado NADA, Gap no habría convocado el concurso público de logos, los diseñadores no habrían abierto la boca (escriban "evolución logo" en Google y verán lo disruptivo que suele ser el trabajo de todos ellos) el problema no se habría amplificado y la acción en bolsa ni se hubiera enterado ( en realidad la acción sólo bajó un 2.94% del día 6 al 7 de octubre y se recupero en 5 días)

Claro que el paradigma de la comunicación está cambiando, lo vemos todos los días y claro que el consumidor tiene cada vez más voz, más voto y más influencia en las decisiones de las compañías, pero señores, no intentemos adelantar los acontecimientos, no volvamos a sobreprometer como ya hicimos en tiempos de la Web 1.0, porque a fecha de hoy y siendo que estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era, la verdadera paradoja es que todo esto ha ocurrido porque Gap se lo ha creido.

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